Origen del microondas

Si te dijera que el funcionamiento clásico del microondas era para detectar aviones nazis durante la Segunda Guerra Mundial y que su “descubrimiento” como utensilio de cocina fue pura casualidad, seguro te harás la siguiente pregunta: ¿De qué rayos estás hablando?

La figura clave de esta historia es el ingeniero e inventor estadounidense Percy Spencer (1894-1970), quien durante su labor para la Raytheon Company pudo observar cómo sus golosinas de chocolates se derretían al estar cerca del magnetrón (ondas electromagnéticas) en marcha.

Luego, para someterlo a otra prueba como calentador de alimentos puso cerca del tubo un puñado de granos de maíz para experimentar cómo estos se convertían en palomitas de maíz (Popcorn)

La vertiginosa subida de temperatura fruto del aumento de la presión interna había obrado el milagro, refiere  Pancracio Celdrán en “El Gran Libro de la Historia de las Cosas”.

Uso comercial

Lo cierto es que gracias a la energía de baja densidad de las microondas, las pruebas se trasladaron a otro tipo de alimentos y Percy Spencer junto con la Raytheon Company vio en aquello un excelente producto para venderlo y empezó a explotarlo.

Así, este horno emite radiación en forma de microondas que tienen longitudes de onda entre 3.105 nm a 3.108 nm y una frecuencia de 2450MHz o 2,45 GHz, comenzó a usarse cada vez más para fines cotidianos.

La clave del calentamiento es que haya moléculas de agua en los alimentos introducidos para que el campo electromagnético creado pueda organizarlas en un polo negativo y otro positivo también llamado de calentamiento dieléctrico.

Expansión

Los primeros ejemplares fueron adquiridos por restaurantes y hoteles, y varios años después el gran público comenzó a adquirirlo en masa y ahora prácticamente no hay cocina en el mundo occidental donde no haya un espacio para este funcional aparato.

Poco a poco el tamaño y potencia comenzó a variar. Más compactos y con mayor potencia, los alimentos pueden ser procesados, calentados y hasta cocinados más rápido que en una cocina o estufa común.

Ahora los comerciantes podían mantener sus productos congelados y luego de minutos sometidos a la fuerza del microondas ser vendidos a la temperatura deseada.

La evolución del microondas ha avanzado a la par que una serie de mitos acerca de la impotencia, ceguera, o riesgo de contraer una enfermedad radiactiva por citar solo algunos. Sin embargo, su uso no ha disminuido y con el tiempo se ha hecho indispensable.

Lo que sí es cierto es mejor no introducir elementos que tengan aluminio o cualquier otro metal porque podrías causar una explosión del aparato y su pérdida parcial o total.

Además te dejo unas increíbles Ideas para cocinar queques.

Las imagenes fueron sacadas de Pinterest.

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