| Entrevista a la abuela Margarita'Cuando quiero algo me lo pido a mi misma' |
| Escrito por Ima Sanchez/diario La Vanguardia | |
| lunes, 06 de julio de 2009 | |
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La Abuela Margarita,curandera y guardiana de la tradición maya, se crió con su bisabuela,que era curandera y milagrera. Practica y conoce los círculos de danzadel sol, de la tierra, de la luna, y la búsqueda de visión. Perteneceal consejo de ancianos indígenas y se dedica a sembrar salud yconocimiento a cambio de la alegría que le produce hacerlo, porque parasustentarse sigue cultivando la tierra. Cuando viaja en avión y lasazafatas le dan un nuevo vaso de plástico, ella se aferra al primero:'No joven, que esto va a parar a la Madre Tierra'. Rezuma sabiduría ypoder, es algo que se percibe con nitidez. Sus rituales, como gritarlea la tierra el nombre del recién nacido para que reconozca y proteja sufruto, son explosiones de energía que hace bien al que lo presencia; ycuando te mira a los ojos y te dice que somos sagrados, algo profundose agita.
Ella nos dice: 'Tengo 71 años. Nací en el campo, en el estado deJalisco (México), y vivo en la montaña. Soy viuda, tengo dos hijas ydos nietos de mis hijas, pero tengo miles con los que he podidoaprender el amor sin apego. Nuestro origen es la Madre Tierra y elPadre Sol. He venido a la Fira de la Terra para recordarles lo que haydentro de cada uno.' -¿Dónde vamos tras esta vida? -¡Uy hija mía, al disfrute! La muerte no existe. Las muerte simplementees dejar el cuerpo físico, si quieres. -¿Cómo que si quieres…? -Telo puedes llevar. Mi bisabuela era chichimeca, me crié con ella hastalos 14 años, era una mujer prodigiosa, una curandera, mágica,milagrosa. Aprendí mucho de ella. -Ya se la ve a usted sabia, abuela. -El poder del cosmos, de latierra y del gran espíritu está ahí para todos, basta tomarlo. Loscuranderos valoramos y queremos mucho los cuatro elementos (fuego,agua, aire y tierra), los llamamos abuelos. La cuestión es que estabauna vez en España cuidando de un fuego, y nos pusimos a charlar. -¿Con quién? -Con el fuego. 'Yo estoy en ti', me dijo. 'Ya losé', respondí. 'Cuando decidas morir retornarás al espíritu, ¿por quéno te llevas el cuerpo?', dijo. '¿Cómo lo hago?', pregunté. -Interesante conversación. -'Todo tu cuerpo está lleno de fuegoy también de espíritu -me dijo-, ocupamos el cien por cien dentro deti. El aire son tus maneras de pensar y ascienden si eres ligero. Deagua tenemos más del 80%, que son los sentimientos y se evaporan. Ytierra somos menos del 20%, ¿qué te cuesta cargar con eso?'. -¿Y para qué quieres el cuerpo? -Pues para disfrutar, porquemantienes los cinco sentidos y ya no sufres apegos. Ahora mismo estánaquí con nosotras los espíritus de mi marido y de mi hija. -Hola. -Elmuertito más reciente de mi familia es mi suegro, que se fue con más de90 años. Tres meses antes de morir decidió el día. 'Si se me olvida-nos dijo-, me lo recuerdan'. Llegó el día y se lo recordamos. Se bañó,se puso ropa nueva y nos dijo: 'Ahora me voy a descansar'. Se tumbó enla cama y murió. Eso mismo le puedo contar de mi bisabuela, de mispadres, de mis tías… -Y usted, abuela, ¿cómo quiere morir? -Como mi maestro MartínezParedes, un maya poderoso. Se fue a la montaña: 'Al anochecer vengan apor mi cuerpo'. Se le oyó cantar todo el día y cuando fueron abuscarle, la tierra estaba llena de pisaditas. Así quiero yo morirme,danzando y cantando. ¿Sabe lo que hizo mi papá? -¿Qué hizo? -Una semana antes de morir se fue a recoger suspasos. Recorrió los lugares que amaba y a la gente que amaba y se dioel lujo de despedirse. La muerte no es muerte, es el miedo que tenemosal cambio. Mi hija me está diciendo: 'Habla de mí', así que le voy ahablar de ella. -Su hija, ¿también decidió morir? -Sí. Hay mucha juventud que no puede realizarse, y nadie quiere vivirsin sentido. -¿Qué merece la pena? -Cuandomiras a los ojos y dejas entrar al otro en ti y tú entras en el otro yte haces uno. Esa relación de amor es para siempre, ahí no hay hastío.Debemos entender que somos seres sagrados, que la Tierra es nuestraMadre y el Sol nuestro Padre. Hasta hace bien poquito los huicholes noaceptaban escrituras de propiedad de la tierra. '¿Cómo voy a serpropietario de la Madre Tierra?', decían. -Aquí la tierra se explota, no se venera. -¡La felicidad es tansencilla!, consiste en respetar lo que somos, y somos tierra, cosmos ygran espíritu. Y cuando hablamos de la madre tierra, también hablamosde la mujer que debe ocupar su lugar de educadora. -¿Cuál es la misión de la mujer? -Enseñar al hombre a amar.Cuando aprendan, tendrán otra manera de comportarse con la mujer y conla madre tierra. Debemos ver nuestro cuerpo como sagrado y saber que elsexo es un acto sagrado, esa es la manera de que sea dulce y nos llenede sentido. La vida llega a través de ese acto de amor. Si banalizaseso, ¿qué te queda? Devolverle el poder sagrado a la sexualidad cambianuestra actitud ante la vida. Cuando la mente se une al corazón todo esposible. Yo quiero decirle algo a todo el mundo… -¿...? -Que pueden usar el poder del Gran Espíritu en el momentoque quieran. Cuando entiendes quién eres, tus pensamientos se hacenrealidad. Yo, cuando necesito algo, me lo pido a mí misma. Y funciona. -Hay muchos creyentes que ruegan a Dios, y Dios no les concede. -Porque una cosa es ser limosnero y otra, ordenarte a ti mismo, saberqué es lo que necesitas. Muchos creyentes se han vuelto dependientes, yel espíritu es totalmente libre; eso hay que asumirlo. Nos han enseñadoa adorar imágenes en lugar de adorarnos a nosotros mismos y entrenosotros. -Mientras no te empaches de ti mismo. -Debemos utilizar nuestrasombra, ser más ligeros, afinar las capacidades, entender. Entonces esfácil curar, tener telepatía y comunicarse con los otros, las plantas,los animales. Si decides vivir todas tus capacidades para hacer elbien, la vida es deleite. -¿Desde cuándo lo sabe? -Momentos antes de morir mi hija medijo: 'Mamá, carga tu sagrada pipa, tienes que compartir tu sabiduría yvas a viajar mucho. No temas, yo te acompañaré'. Yo vi con muchoasombro como ella se incorporaba al cosmos. Experimenté que la muerteno existe. El horizonte se amplió y las percepciones perdieron loslímites, por eso ahora puedo verla y escucharla, ¿lo cree posible? -Sí. -Mis antepasados nos dejaron a los abuelos la custodia delconocimiento: 'Llegará el día en que se volverá a compartir en círculosabiertos'. Creo que ese tiempo ha llegado. |
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